Las marcas
naranjeras nacieron de las necesidades de identificar los
envíos de los exportadores a los mercados consumidores. Ha
esta primera función comercial se añadió un componente estético
fruto del trabajo de dibujantes y litógrafos valencianos que
encontraron en la gran cantidad de comerciantes y marcas un
terreno para desarrollar su fértil imaginación con unos
resultados de gran belleza y colorido.